Todo el cuerpo está conectado. Por eso, nuestra meta es restaurar el equilibrio funcional, vascular, endocrino y linfático.
La osteopatía se divide en diferentes áreas de trabajo:
- Estructural: actuamos sobre músculos, articulaciones y fascias para aliviar dolores y mejorar la postura.
- Craneal: es la parte más delicada y precisa de la osteopatía. A través de micro movimientos entre el cráneo y el sacro, accedemos al lenguaje silencioso del sistema nervioso. Exploramos las suturas craneales y su relación con las cervicales, permitiéndonos armonizar las funciones de la hipófisis, activar el sistema parasimpático…
- Visceral: liberamos las tensiones de los órganos y tejidos internos, mejorando su movimiento natural y su función. Muchos pacientes llegan con molestias abdominales, sensación de presión o dificultad para respirar. Tras haber descartado patologías propias de la medicina con su digestivo o internista, encuentran aquí una solución suave y eficaz.
- Pediátrica: va mucho más allá del famoso «cólico del lactante». Acompaña el desarrollo del bebé desde sus primeras semanas de vida, ayudando a equilibrar tensiones, mejorar su digestión y favorecer un descanso más tranquilo. En nuestro estudio realizamos un abordaje integrativo: exploramos las suturas craneales, estimulamos las terminaciones nerviosas y optimizamos el funcionamiento de su aparato digestivo…
A las técnicas osteopáticas sumamos el masaje terapéutico, Cyriax (fricción transversa profunda) y ejercicios personalizados. Todo ello con un mismo objetivo: MEJORAR TU BIENESTAR Y AYUDARTE A RECUPERAR EL EQUILIBRIO Y LA SALUD DE FORMA GLOBAL.

